martes, 13 de diciembre de 2011

I- Concepciones de salud- enfermedad: 2- Salud- enfermedad en la vida cotidiana. b) Salud-enfermedad: concepciones y manifestaciones cotidianas i. Diferentes concepciones de salud-enfermedad

Autoras/es: Stella Maris Torre
(Fecha original del artículo: Diciembre 2008)


Ya hemos visto que desde diversos ámbitos de las ciencias sociales se ha estudiado y definido a las representaciones sociales, entre ellos, desde la psicología social (Moscovici en Farr, 1986) y desde la antropología (Laplantine, 1993)
También vimos que existen diferentes perspectivas desde las cuales pueden analizarse las representaciones o concepciones acerca de salud-enfermedad. El siguiente cuadro es un intento de sistematización teórica de las mismas, aclarando desde ya que la concepción acerca de la salud-enfermedad de un individuo o grupo concreto asumirá seguramente características comunes a varias perspectivas y que, como dice Farr, en general lo que necesita ser explicado por
las representaciones sociales es más la “enfermedad” que la “salud”.
Perspectiva
Concepción
Autores
Los individuos: su estatus social de los individuos, si se está enfermo o no, si se es profesional o paciente.
en tercera persona: adhesión a los “valores de la medicina”, aprehensión fundada en un conocimiento “objetivo” de los síntomas y su etiología, cuya consecuencia es ocultar o relegar la relación de la enfermedad con lo psicológico y lo social (representación relacionada con la “cultura biomédica”
Laplantine (1993)
en segunda persona: es el enfoque del médico clínico, homeópata, psicólogo o psicoanalista, pero también por la etnografía
en primera persona: sistemas interpretativos forjados por la subjetividad, ya sea de los enfermos, o de los médicos.
Las lógicas de los sistemas etiológicos-terapéuticos
como entidad exógena penetrada por rotura de una barrera en el cuerpo de un individuo, y la curación consiste en la detención del avance enemigo.
Laplantine (1993)
como entidad endógena, viene de el enfermo y tiene una función valorizada que debe ser descifrada, siendo la curación una actividad reguladora que es alternativa antagónica a los síntomas del enfermo.
Los modelos epistemológicos para pensar científicamente la enfermedad
Biomédico/ Biologicista (médico clínico):
         La enfermedad es un proceso biológico individual. Consiste en un apartarse de la “normalidad”. La etiología y la patogenia agotan la lcausalidad y definen las formas de respuesta posibles, básicamente mediante la atención médica.
         Fundado sobre lo positivo del método experimental. Aísla las especificidades etiológicas, diferencia los cuadros sintomatológicos, administra las especialidades quimioterapéuticas que combatirán las causales patógenas y harán desaparecer los síntomas.
Laplantine (1993)
Laurell (1989)
Testa (1993)
Psicológico, psicoanalítico o psicosomático. Pone el acento sobre los caracteres intrapsíquicos del conflicto responsable del síntoma. No se investiga la etiología del lado del entorno social del enfermo, ni de lado de la componente fisiológica de la enfermedad, tenida en este caso por derivada, pero no original. Es el mismo individuo quien, por la personalidad que le es propia, produce sus propias enfermedades.
Laplantine (1993)
Relacional. La enfermedad no es pensada como en el primer caso (ser alguna cosa en alguna parte), sino en términos de armonía y de falta de armonía, de equilibrio y desequilibrio en relación al medio.
Ecológica: La salud es un estado de equilibro con el ambiente y la enfermedad es el resultado del desequilibrio, una vez establecido éste la enfermedad se identifica individualmente. Se supera así la visión puramente individual pero conservando la determinación biológica a través del equilibrio que se realiza en esos términos entre el conjunto de individuos y el ambiente. La respuesta que se genera prestándose especial atención a los problemas ambientales.
Laplantine (1993)
Farr (1986)
Social: Modo específico cómo en el grupo o colectividad se da el proceso biológico de desgaste y reproducción, destacándose como momentos particulares la presencia de un funcionamiento biológico diferenciable con consecuencias para el desarrollo regular de las actividades cotidianas: la enfermedad. Este carácter social se manifiesta empíricamente más claro a nivel de la colectividad que en el individuo. El carácter simultáneamente social y biológico del proceso salud enfermedad no es contradictorio sino que se da en la realidad como un proceso único. Implica una determinación de la salud que se incorpora a la determinación de lo social general; es decir, que no se satisface mediante la incorporación de variantes sociales en el análisis de los problemas de salud, sino que busca una misma y única explicación para las formas globales del comportamiento social —la economía, la política— y del comportamiento de la salud del conjunto de la población. Esta manera de pensar el problema engloba los niveles del pensamiento biológico y ecológico, adquiriendo una nueva dimensión que incorpora una visión totalizadora de la salud como cuestión social, fijando así un marco adecuado para la investigación de sus problemas particulares.
Discursos eruditos y representaciones sociales que se elaboran en contacto con ellos
Laurell (1989)
Testa (1993)
Laplantine (1993), distinciones dentro de lo social
Imputaciones inexplicables, exógenas, sociales y relacionales del origen
Interpretaciones religiosas de la enfermedad, que ponen en evidencia lo que es ocultado por las representaciones inducidas por nuestra biomedicina: el hecho de que una de las dimensiones constitutivas de la enfermedad es su relación con lo social, expresado allí por la intervención de lo sagrado.
Los diversos sistemas de salud disponibles (prácticas interpretadas por la cultura) / Ámbitos de salud
Oficial
                    Las interpretaciones “eruditas” y las reinterpretaciones “populares” formadas en contacto con la medicina oficial
                    En la cosmovisión a la que adhiere generalmente la medicina oficial se da una construcción restrictiva de la enfermedad, que suele ser entendida como una perturbación, desequilibrio o lesión que afecta a un órgano o sistema más analítico, como alteraciones bioquímicas, centrándose más que nada en una relación de causa-efecto. Desde luego el campo de la medicina oficial no constituye una unidad, citándose como un polo diferente del espectro al conformado por los equipos de atención primaria de la salud.
Laplantine (1993)
Arrue y Kalinsky (1991)
Popular
                    Las interpretaciones ligadas a las medicinas “paralelas”
                    En el campo de las prácticas populares del cuidado de la salud, predomina una conceptualización inclusiva de la salud y la enfermedad, que no sólo involucra los aspectos biológicos, psicológicos y sociales, sino, y fundamentalmente, una dimensión trascendental con fuertes matices religiosos. Tampoco en esta concepción hay homogeneidad, existiendo por ejemplo algunos curadores muy medicalizados que utilizan una gran cantidad de medicamentos de patente, y con enfoques mecanicistas y mercantilistas.